sábado, noviembre 18, 2006

Una vida por el deporte

En el habitual recuento que realiza el deporte cubano con motivo de cada 19 de noviembre, aparecen los merecidos reconocimientos a los hombres y mujeres que han dedicado una vida entera a trabajar por el desarrollo de esta noble actividad.
Rafael Sánchez Montenegro (Charo) es una de esas personas en las que el deporte lo ha sido todo. Desde la adolescencia su vida estuvo ligada de manera indisoluble al béisbol en particular y a las actividades de la cultura física en general.
Hay un episodio de su existencia que siempre recuerda con especial emoción:
“Fue en el año 1960, yo era alumno del primer curso de instructores de béisbol de la Escuela Nacional de Profesores de Educación Física Manuel Fajardo y nos convocaron a la Ciudad Deportiva para participar en una sesión masiva de los llamados fisminutos. Allí coincidí con el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, quien compartió los ejercicios con miles de personas; jamás olvidaré aquel momento.”
Desde 1955 es un incansable trabajador del béisbol y al triunfo de la Revolución es de los pioneros del deporte revolucionario. ¿Cómo fueron aquellos primeros años?
“Bueno, éramos pocos y había mucho trabajo, primero con las tareas de la Dirección General de Deportes (DGD), que encabezaba el capitán del Ejército Rebelde Felipe Guerra Matos y después estuve en el grupo fundador del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) en Las Tunas, organismo en el que me he mantenido ininterrumpidamente por más de 45 años.
“Trabajé junto al primer delegado de la DGD aquí, el abogado Luis Galano Torres (ya fallecido) y luego con Alcides Aponte, también desaparecido; iniciador del INDER como rector del deporte después de su fundación el 23 de febrero de 1961, a quienes siguieron en aquellos tiempos cargados de recuerdos, José “Pepe” García, Julio Azcuy y Jorge “Chichí” Rivas; entre otros.”
Charo ha cumplido diversas responsabilidades en estas más de cuatro décadas en el deporte: comisionado de béisbol, técnico y director de equipos de diferentes categorías, jefe de actividades deportivas, responsable de Reglas y Arbitraje, y 15 años al frente del softbol (F), cuyos equipos de primera categoría y juvenil, ganaron un título y un subcampeonato, respectivamente. En la actualidad es responsable de la incipiente pelota para damas.
Por su entrega y dedicación recibió las distinciones Mártires de Barbados, Fundador del INDER, Rafael María de Mendive, 28 de Septiembre y la de Donante de Sangre Voluntario.
¿Qué significan para ti tantos años dedicados al deporte?
“Mucho. Mi vida ha sido y es el deporte. Es, junto a mi familia y a la Revolución, mi razón de existir; por eso creo que estaré en esta trinchera hasta el último día, sin escatimar tiempo y esfuerzo, como lo hice desde el `primer momento.”
Cuando faltan apenas unas horas para festejar eeste 19 de noviembre, el Día Nacional de la Cultura Física y el Deporte en Cuba, considero justo rendir el homenaje que merecen los hombres y mujeres de este sector, en la persona de Rafael Sánchez Montenegro, militante del Partido Comunista de Cuba, trabajador incansable, ejemplo de aquellos que, literalmente, viven para el deporte.

jueves, noviembre 09, 2006

Histórica doble derrota norteamericana ante Cuba en ONU

Por Javier Rodriguez
La Habana, 9 nov (PL) La doble derrota que acaba de sufrir Estados Unidos ante Cuba en la ONU representó otro fuerte rechazo de la comunidad internacional al bloqueo y a oscuras maniobras de Washington representadas por Australia.
Por decimoquinto año consecutivo y con record de 183 votos a favor, la Asamblea General ratificó la demanda del cese del asedio económico, comercial y financiero a la isla antillana y mantuvo el tradicional aislamiento de la Casa Blanca en ese tema.
La firme posición cubana, subrayada por el canciller Felipe Pérez Roque, en su intervención ante el plenario, permitió frustrar el intento del gobierno de Camberra que, por petición de la Casa Blanca, pretendió modificar la moción de condena al cerco.
Seguro de su revés, la administración del presidente George W Bush utilizó a esa representación para introducir una propuesta de enmienda a la resolución que aprobaría la Asamblea General, contentiva de los mismos argumentos esgrimidos por Washington contra Cuba.
Pero la maniobra se convirtió en el segundo fracaso durante la misma sesión al recibir el voto negativo de la gran mayoría de los países presentes.
Al analizar lo sucedido debe resaltarse el hecho de que el gobierno norteamericano, en lugar de atender al reclamo internacional para poner término al más largo bloqueo de la Historia, pretendió neutralizar el fallo de la alta instancia de las Naciones Unidas.
Para ello, como denunciara Pérez Roque, fue necesario que la cancillería australiana recibiera una llamada al orden procedente del más alto nivel de la estructura gubernamental estadounidense, a los efectos de que jugara el papel de testaferro de Estados Unidos.
Se pretendió, de esta forma, alegar supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba precisamente en momentos que se pronunciaba la ONU contra el mayor de los irrespetos a esos derechos y contra la independencia de un Estado miembro.
La desesperación de Bush, quien recibió también el castigo del electorado norteamericano por la invasión a Iraq, le llevó a escoger, por cierto, a un gobierno acusado de complicidad con su política guerrerista y de discriminación a su propia población aborigen.
El gobierno de Australia es una especie de imperialismo de bolsillo siempre listo en el Pacífico a seguir a sus mentores de Washington, sentenció el canciller cubano.
La respuesta al mantenimiento del bloqueo y a la insistencia en ignorar el criterio de la comunidad internacional fue la doble derrota de un gobierno que no parece aprender de su casi medio siglo de fracasos en los intentos de destruir la revolución cubana






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