viernes, abril 17, 2015

Un tunero en el inicio de la temporada de las Grandes Ligas



Las Tunas, Cuba.- El torpedero e intermedista del municipio tunero de Jesús Menéndez, Alexánder Guerrero Pérez, es el único oriundo de esta provincia oriental, que aparece en el róster de un equipo de la MLB, los Dodgers de Los Ángeles, donde ya se apuntó su primer cuadrangular en ese circuito considerado el más fuerte del mundo.
Guerrero, seguro paracorto a la defensa y bateador probado en las series nacionales cubanas con el uniforme de los Leñadores de Las Tunas, es uno de los tantos talentos salidos de la Isla en los últimos años, de quienes se esperan grandes resultados, incluidos una considerable cifra que se foguea en los circuitos de Ligas Menores de Estados Unidos y otros de América, Asia y Europa, catalogados de triple y doble A.
El muchacho forma parte del grupo de 18 peloteros salidos del verde Caimán Antillano. Los restantes 17 son José “Candelita” Iglesias y Yoenis Céspedes (Tigres de Detroit), José Dariel Abreu y Alexei Ramírez (Chicago White Sox), Kendry Morales (Reales de Kansas City), Aroldis Chapman, Bryan Peña y Raycel Iglesias (Rojos de Cincinatti, Yasmani Tomás (Arizona DB), Yonder Alonso y Odrisamer Despaigne (Padres de San Diego), Yasiel Puig y Yasmani Grandal (Dodgers de Los Ángeles) Yunel Escobar (Nacionales de Washington), Leonis Martín (Rangers de Texas), Jorge Soler (Cachorros de Chicago) y Adeymis Hechavarría (Marlins de Miami).
También incursionan en alguno de los equipos de las Ligas Nacional y Americana de Estados Unidos, otros 13 jugadores cubano-americanos, entre los que  emigraron con sus padres cuando eran pequeños y aquellos que nacieron en la nación norteña, y desarrollaron allá sus facultades para desempeñarse con éxito en el deporte de las bolas y los strikes.
Otro tunero que incursionó en Grandes Ligas durante la temporada pasada con la organización de los Orioles de Baltimore, Henry Urrutia Rodríguez, no pudo quedarse en la plantilla de esa reconocida franquicia, la cual lo mantiene en una de sus sucursales en las Ligas Menores.

domingo, abril 12, 2015

Conquistan los Tigres su segundo cetro en la pelota cubana



OVencieron 7 X 2 en el séptimo juego de la gran final a los combativos y ejemplares Piratas.

Las Tunas, Cuba.- En el partido final y con el mayor margen de ventaja en el último tramo de la Serie número 54, los Tigres de Ciego de Ávila lograron doblegar la férrea voluntad de los Piratas que, justo es decirlo aunque parezca repetitivo, supieron “caer con las botas puestas” y sus “armas en ristre” para legar un ejemplo imperecedero de disciplina, entrega colectiva, amor a la camiseta y respeto infinito a su afición y a la de todo el país.
En un extraordinario alarde de lo que pueden hacer los hombres cuando se lo proponen, echando por tierra todos los pronósticos posibles, domando Leones y arrancando el pellejo a los Cocodrilos, los muchachos de José Luis Rodríguez Pantoja fueron víctimas de sus carencias en el momento de la verdad, sin dejar de reconocer la extraordinaria calidad de unos Tigres que supieron alcanzar  su objetivo para ratificarse como el mejor equipo de la segunda etapa de la fase clasificatoria y de la postemporada.
Otra vez el derecho Yánder Guevara, un exjugador de cuadro que encontró en el box su verdadera vocación dentro del béisbol, superó al experimentado refuerzo tunero, Yoalkis Cruz, quien volvió a trabajar bien, pero sin fortuna, porque sus compañeros fallaron a la defensa y produjeron poco y sin oportunidad con el madero en la mano. Y en esta ocasión, el bulpén que había sido su paño de lágrimas no estuvo efectivo.
Por cierto que Yánder Guevara, en mi opinión el más valioso de un colectivo en el que todos aportaron según ratificó su mentor Róger Machado, también fue el abridor del choque que significó la primera corona alcanzada por los Tigres,  en la contienda 51 frente a Industriales, ante un igualmente abarrotado estadio José Ramón Cepero, aunque aquella vez no recibió el crédito de la victoria.
En el séptimo partido, efectuado este sábado en medio de una expectación que involucró a toda la nación, los Tigres arrancaron con dos anotaciones en la propia entrada de apertura, agregaron otra en el tercero, dos en el sexto e igual número en el séptimo para acabar con las esperanzas de sus dignos rivales piratas.
Las únicas anotaciones de la tropa representante de la segunda ínsula del archipiélago cubano, fueron marcadas en el principio del sexto, cuando se pegaron a una de los Tigres (2 X 3) tras lo cual recibieron la contundente respuesta de la novena local.
La felicitación para los nuevos reyes de la pelota cubana, un equipo que supo aprovechar todas sus posibilidades, que recibió un gran apoyo de sus refuerzos, especialmente los procedentes de la provincia de Villa Clara y que tuvo la paciencia de comportarse de menos a más, para cerrar a todo tren, con un juego integral envidiable, digno de un legítimo campeón.
A los Piratas el reconocimiento más sincero por habernos enseñado a todos los amantes del béisbol que, cuando se pone todo el empeño, no hay enemigos pequeños, que son los hombres sobre el terreno y no los nombres o la historia, los que determinan los resultados en el deporte y, especialmente en el béisbol. Está confirmado por un conjunto que, desde mi punto de vista, siempre fue creíble aunque no lo favorecieran los consabidos pronósticos. En este caso también enarbolo el criterio de que el quehacer de los Piratas debe servirnos de lección para seguir mejorando la calidad de nuestra pasión nacional.
El juego colectivo que, igualmente, fue vital en el desempeño de los nuevos soberanos de nuestro béisbol, demostró cómo todos los integrantes pueden aportar a la causa que defienden. Es cierto que hombres como Yánder Guevara, Yunier Cano, Osvaldo Vázquez, José Adolis García y los villaclareños Yeniet Pérez y Ariel Borrero, llevaron la voz cantante, pero es indiscutible que la acción concertada fue la clave del éxito.
Los Piratas están en el camino correcto y fíjense si es así, que fueron capaces de ceder solo sobre la misma raya de sentencia, pese a que no les funcionaron sus pítchers abridores y debieron apoyarse en sus relevistas intermedios y, fundamentalmente en los brazos de sus cerradores Héctor Mendoza y Danny Aguilera.
Ah, pero de los reveses se sacan experiencias y seguro que, ahora, los entrenadores de la Isla de la Juventud harán énfasis en sus carencias: los serios problemas técnico-tácticos en el corrido de las bases, en la falta de serenidad en el cajón de bateo, en la ejecución de los toques de bola, en cuidar más la defensa y especialmente en los lances definitorios, esos que determinan la victoria o la derrota.
En la novena de la Isla, como en ninguna otra, el quehacer colectivo permitió una actuación para la historia, pero sería injusto no resaltar en esa verdadera familia, el desempeño de lanzadores como Héctor Mendoza, Danny Aguilera, Yoalkis Cruz, Luis Manuel Suárez y el zurdo Javier Vázquez, los jugadores de cuadro Michel Enríquez, Luis Felipe Rivera, Dainier Gálvez y el novato Alfredo Rodríguez, del receptor Luis Abel Castro y los jardineros Julio Pablo Martínez y Jorge Luis Barcelán, además del designado Rigoberto Gómez.
Terminó uno de los mejores campeonatos de la pelota revolucionaria y no me cabe la menor duda de que Ciego de Ávila, con  seis o siete verdaderos refuerzos, basados en el resultado y la forma de los hombres, no de los nombres, será capaz de luchar por la corona en la Serie del Caribe, prevista para ser organizada por la hermana República Dominicana en febrero de 2016.

sábado, abril 11, 2015

Habrá séptimo juego en discusión del título cubano de béisbol



OVictoria pirata este viernes hace más dramática la final de la actual temporada

Las Tunas, Cuba.- Los piratas de la Isla de la Juventud volvieron a derrochar coraje y cuando muchos pensaban que los tigres de Ciego de Ávila, se coronarían en el sexto choque de la final por el título nacional, se apoyaron en cuatro carreras en las dos primeras entradas y terminaron con marcador favorable de 5 X 3, válido para empatar a tres triunfos por bando.
El partido se caracterizó por el  dominio casi absoluto de los lanzadores de la Isla de la Juventud, quienes solo admitieron dos imparables en los primeros ocho capítulos y otros dos en  el final del noveno, cuando los Tigres tuvieron su mejor momento al marcar par de carreras, para quedarse cortos.
Los Piratas realizaron tempranos ”abordajes” que les permitieron pisar la goma en dos oportunidades en el primer capítulo para sacar rápidamente del box al abridor local Alain Sánchez y otras dos en el segundo ante el relevista zurdo Leorisbel Sánchez, quien dio paso a su vez al derecho Yadir Rabí, protagonista de una buena actuación durante cinco episodios, en los cuales conjuró más de una situación comprometida.
El abridor de los Piratas, el refuerzo zurdo tunero Darién Núñez, una vez más debió abandonar el montículo en el propio inning de apertura a causa de su manifiesto descontrol, pero tuvo de relevo al también zurdo, Javier Vázquez, quien consiguió su mejor actuación de la postemporada, cuando trabajó en seis entradas, en las cuales solo admitió un par de imparables, uno de ellos cuadrangular de Yeniet Pérez en la tercera.
En el séptimo episodio, Vázquez abrió con boleto y la dirección de los Piratas llamó de inmediato a su cerrador estrella, Héctor Mendoza, quien liquidó la amenaza y luego dominó también en el octavo frente a unos avileños que han bateado muy poco en los juegos frente a la sorprendente representación del municipio especial de Cuba.
En el principio del noveno y frente al relevista local, Vladimir García, los Piratas consiguieron anotar una carrera de gran importancia, porque, en su última oportunidad, los Tigres retaron   a Héctor Mendoza y por boleto, pelotazo y dos indiscutibles, pisaron la goma en par de oportunidades, aunque debieron aceptar la derrota.
Pese a que ligó 14 indiscutibles, el equipo de la Isla de la Juventud volvió a tener baja productividad al dejar 10 corredores en circulación, cometieron dos pifias costosas y repitieron las imprecisiones en el corrido de las bases, algo que limita su quehacer colectivo y que es preciso solucionar para el decisivo choque de este sábado.
En el caso de los Tigres, necesitan retomar su ritmo de bateo, porque los maderos han estado adormecidos en el enfrentamiento con los Piratas, lo que hace más interesante esa “bronca” final, la cual mantiene sobre ascuas no solo a la afición de los protagonistas, sino a la de todo el país, donde el béisbol es la gran pasión.
El decisivo séptimo juego tendrá frente a frente a dos grandes lanzadores, Yánder Guevara por los Tigres locales y el refuerzo tunero, Yoelkis Cruz en la lomita de los Piratas, quien pese a no haber ganado y cargado con una derrota, ha tenido una gran postemporada. Las posibilidades se ven bastante parejas, pero yo le otorgo cierta ventaja teórica a los Felinos de Róger Machado, porque tienen listos, a su mejor taponero, Yunier Cano y al propio Alain Sánchez, que falló de abridor este viernes, en tanto los Filibusteros perdieron a Héctor Mendoza y solo le queda como figura con resultados de rematador, a Danny Aguilera, disminuido en sus tres últimas presentaciones.
Recomiendo calma a todos, especialmente a quienes tengan alguna dificultad en su sistema cardiovascular porque auguro un duelo de rompecorazones. Sé que la mayoría mantiene el favoritismo de los Tigres, pero yo esta vez voy a estar en la minoría. Creo, con toda sinceridad, que los Piratas están en condiciones de escribir una de las más bellas páginas en los 141 años de historia de la pelota cubana.

miércoles, abril 08, 2015

Los Tigres a un paso de su segundo título en el béisbol cubano



Los Tigres a un paso de su segundo título en el béisbol cubano
Por Juan E. Batista Cruz
Las Tunas, Cuba.- Los Tigres de Ciego de Ávila se situaron a un paso de alcanzar su segunda corona nacional de béisbol, al vencer a los Piratas de la Isla de la Juventud cerradamente 4 X 3, en el quinto juego de la Gran Final en la Serie 54, sobre todo porque supieron aprovechar las imprecisiones técnico-tácticas de la novena local.
Los muchachos de la Isla de la Juventud volvieron a correr mal las bases, especialmente por falta de explosividad luego de conexiones que tenían todas las características de extrabases y no rebasaron la inicial, además de varias fallas en la ejecución de los toques de bola para sacrificarse y la improductividad, determinante en la cifra de 18 hombres dejados en circulación.
El abridor de los filibusteros, el zurdo Javier Vázquez, se fue temprano luego de que, tras admitir una anotación en el capítulo de apertura y recibir el inmediato apoyo de sus compañeros que ripostaron con dos por costoso wild pich del abridor visitante Ismel Jiménez, no fue  capaz de impedir la igualada, para  dar paso a Jesús Reynaldo Amador, quien sí frenó los ímpetus felinos.
El empate a dos se mantuvo con dominio del abridor de Ciego de Ávila y del relevista local. Ismel Jiménez se complicó mucho y se fue por lanzamientos después de seis entradas, pero dejó el choque con ventaja 3 X 2, porque en el principio del séptimo, Yorbis Borroto le sacó la pelota de línea por el izquierdo a Jesús Amador.
Osmar Carrero fue la carta que jugó el mentor Róger Machado para tapar a Jiménez, mas el muchacho se enredó y necesitó de los servicios de Yadir Rabí quien, justo es decirlo, navegó con mucha suerte. Le pegaron fuerte, pero las conexiones salieron de frente por lo que las amenazas pudieron ser conjuradas, amén de que recibió “la ayuda” de sus rivales en el mal corrido de las bases.
En el noveno capítulo se complicó Jesús Amador y la  Isla volvió a traer a su “paño de lágrimas”, Danny Aguilera, pero por tercera vez consecutiva falló y no pudo evitar que los Tigres marcaran la que, a la postre, fue carrera decisiva.
Todo parecía cuestión de tiempo, pero nuevamente los Piratas intentaron el “abordaje” de los finales y aunque Rabí sacó el primer out del noveno, un error de Raúl González sobre rolata de Julio Pablo Martínez lo dejó con vida en la inicial, pasó a segunda por cohete de Dainier Gálvez, sustituido en la inicial como corredor por el rápido Yanier Herrera. En esa situación, Michel Enríquez pegó un batazo de poca elevación que pico junto a la raya del bosque derecho e impulsó la tercera carrera local y situó el empate en la antesala.
Róger Machado no esperó más y llamó  al hombre que tenía previsto para lanzar el sexto choque de regreso a Ciego de Ávila, el derecho Alain Sánchez. El comienzo del apagafuegos no pudo ser peor, porque le dio pelotazo a Luis Felipe Rivera para cuajar los ángulos y llevar hasta la intermedia al corredor que podía dejar al campo a los Tigres. Fue entonces cuando, con mucha sangre fría, obligó a Jorge Luis Barcelán a roletear por el torpedero Yorbis Borroto, quien inició el doble pley salvador, el mismo que enmudeció a una enardecida afición pirata.
Estuvimos en presencia de otro partido de rompe corazones, en el que, a pesar de que los Piratas lograron sacar del box a Ismel Jiménez relativamente temprano, cometieron demasiadas imprecisiones y se presionaron demasiado con corredores en circulación. Ahora toda la ventaja es para los Tigres porque van a buscar una victoria en su terreno, mientras que sus combativos rivales deberán ganar el sexto choque e intentar rematarlos en el séptimo, algo que no es imposible, pero sí bastante difícil.
No obstante, todo no está terminado y este equipo de la Isla de la Juventud ha demostrado que, mientras no le saquen el último out, son capaces de “virarle la tortilla” al “pinto de la paloma”. Yo soy de los que piensan que no habrá un campeón  hasta el séptimo encuentro. Y en un duelo entre Yoalkis Cruz y Yánder Guevara, cualquier cosa puede suceder porque en la Final   hasta ahora, la ofensiva de los Tigres ha sido bastante limitada.
Este jueves es día de traslado desde la Isla de la Juventud hasta la ciudad de Ciego de Ávila. Y el viernes. José Luis Rodríguez Pantoja, el mentor Pirata, volverá a tener la incertidumbre que ronda permanentemente a sus abridores, obligado a definir entre los zurdos Darién Núñez y Ulfrido García, el primero eclipsado por su absoluto descontrol y el segundo sin convencer en esta postemporada.
Yo estoy convencido de que los milagros no existen y comparto el criterio de la mayoría que con la victoria del quinto choque se reafirma el favoritismo de los Tigres, pero advierto que los Piratas están rompiendo pronósticos desde el comienzo mismo de la temporada. No crea nadie que todo será “coser y cantar”; todavía no está dicha la última palabra.

Con espectacular "abordaje" los Piratas empataron la Final cubana de béisbol



Las  Tunas, Cuba.- Gracias a un violento“abordaje” en el cierre del séptimo capítulo que reportó racimo de seis carreras y un remate a base de velocidad en el onceno, permitió a los Piratas de la Isla de la Juventud ganar su extrainning número 12 de la temporada e igualar a dos la Final por el cetro nacional de béisbol frente a los Tigres de Ciego de Ávila, favoritos de la mayoría.
Fue otro partido trepidante. Los Tigres tomaron el mando en el segundo episodio por un costoso error del estelar capitán local Michel Enríquez, al pisar la goma tres veces frente el abridor pirata, Ulfrido García, quien debió ser sustituido por el derecho Luis Manuel Suárez, protagonista de otro magnífico relevo, aunque permitió la cuarta anotación antes de cederle el box al zurdo Yunier Gamboa.
Mientras tanto, el derecho abridor de Ciego de Ávila, Dachel Duquesne mantenía en un puño a los de la Isla durante seis entradas, al extremo de que solo aceptó dos jits y debió salir de la primera trinchera por el número de lanzamientos, de acuerdo con la reglamentación establecida en esta Liga.
Para el final de la séptima entrada y con ventaja de 4 X 0, Róger Machado volvió a tropezar con  la misma piedra. Se aferró al nombre y no a la forma del atleta y Vladimir García comprometió a su equipo con otro relevo para olvidar: Los Piratas empataron y se fueron arriba por racimo de seis.
Por supuesto que la dirección local echó mano de inmediato a su estelar cerrador, Héctor Mendoza que, sin embargo, no pudo impedir la igualada de los Tigres en el octavo, por jonronazo de Yeniet Pérez con un compañero en circulación. Después disfrutamos un duelo entre apagafuegos que se extendió hasta el final del onceo episodio.
En la lomita avileña el jovencito zurdo Ariel Díaz, a la postre responsable de la derrota. El primer hombre en la alineación pirata, Julio Alfredo Martínez disparó cohete al derecho, Dainier Gálvez se sacrificó para llevarlo a segunda y Michel Enríquez fue llevado a primera por boleto intencional. Apareció  entonces Luis Felipe Rivera, quien pegó jit  entre primera y segunda, impulsador de la carrera de la victoria gracias a un espectacular deslizamiento de mano de Martínez, mediante el cual esquivó al receptor visitante Osvaldo Vázquez.
Esta victoria significa mucho en las caras aspiraciones de los aguerridos Piratas, porque no solo igualaron las acciones, sino que garantizaron que la competencia regrese de nuevo al estadio José Ramón Cepero, pase lo que pase en el quinto encuentro, señalado para este miércoles.
Es cierto que Ciego de Ávila tiene a Ismel Jiménez, su principal escopetero, para buscar la tercera victoria, pero aunque la logre, seguramente lo perderá para el resto de la “bronca” y algo peor, si es vencido, entonces el regreso a la cueva sería con la espalda contra la pared.
Este quinto juego pinta para los Tigres, porque los Piratas no cuentan con un abridor sólido, más la tremenda combatividad de este modesto, pero súper aguerrido conjunto, vuelve a provocar que la incertidumbre ronde el pensamiento de los teóricamente favoritos. Ojo, que si el choque vuelve a estar cerrado en los finales, otro inesperado “abordaje” puede helarle la sangre en las venas a muchos.