Amplia repercusión en Cuba por victoria Chávez en Venezuela
La Habana, 4 dic (PL) La contundente victoria del reelecto mandatario venezolano, Hugo Chávez, tiene hoy amplia repercusión en los principales espacios noticiosos cubanos.Imágenes sobre las celebraciones por el acontecimiento en el país sudamericano se suceden en la televisión local, que anoche interrumpió su programación habitual para poner en vivo un concurrido discurso de Chávez.Entretanto, el diario Granma y el semanario Trabajadores, ambos de circulación nacional, destacan el triunfo del teniente coronel en retiro, al frente de los destinos de esa nación desde 1999.De acuerdo con el primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), la máxima autoridad en la materia, Chávez obtuvo casi seis millones de votos (de los 16 millones empadronados) al contabilizarse el 78,3 por ciento.Manuel Rosales, gobernador del estado de Zulia y principal figura de la oposición, consiguió 3,7 millones de votos.Se espera que el martes el CNE publique las cifras definitivas de las más de 33 mil mesas electorales, pero estas no deben cambiar mucho el resultado.Cientos de observadores internacionales certificaron la transparencia de los comicios y coincidieron en que a las elecciones venezolanas las caracterizó la tranquilidad, la convivencia y la paz
lunes, diciembre 04, 2006
domingo, diciembre 03, 2006
A las puertas de la XLVI Serie Nacional de Béisbol
“Lo vamos a dar todo en el terreno”
O Declaraciones del estelar jardinero de Las Tunas, Osmani Urrutia
Cuando solo restan horas para que comience la gran fiesta del pueblo cubano, la Serie Nacional de Béisbol, Osmani Urrutia, el más grande bateador cubano de la actualidad, asegura sentirse listo para darlo todo en el terreno en busca de hacer realidad el gran sueño de los tuneros.
El Señor de los 400 apenas acaba de regresar de China Taipei, donde fue puntal del equipo Cuba en la Copa Intercontinental y, sin embargo, no piensa en descanso; resume entusiasmo por todos los poros y está convencido de que con Las Tunas habrá que contar.
“Tenemos un equipo con capacidad para clasificar. Todos deseamos alcanzar ese objetivo, el cual hemos tenido muy cerca en las dos últimas temporadas y los atletas vamos a realizar el máximo esfuerzo para darle ese alegrón al pueblo. Vamos a apoyar a Ermidelio Urrutia, que fue un gran pelotero y, ahora de manager, puede guiarnos a concretar esa meta.
“Pero para materializar ese sueño es preciso que todos, desde el más simple aficionado hasta la máxima dirección de la provincia, apoyen el quehacer del equipo, que de verdad seamos una familia unida y dispuesta en el cumplimiento de la tarea. Si cada quien cumple con la parte que le corresponde, sí se puede.”
Ha existido la preocupación de todos por la lesión que sufriste durante la Copa Intercontinental. ¿En qué condiciones estás en estos momentos?
“Sí, y quiero aprovechar para agradecer a las personas que se me han acercado o que llamaron por teléfono para preocuparse por mi situación de salud. Pueden estar tranquilos, me he atendido y me siento bien, por lo que el martes 5 de diciembre estaré alineando frente a Pinar del Río y lo haré en el jardín derecho, como siempre, con la disposición de ayudar al máximo en cada partido.”
Tuviste una gran actuación en China Taipei. ¿Cuál es tu valoración de la Copa?
“Fue un torneo fuerte. Es preciso que se entienda que en la actualidad todos los equipos, salvo excepciones como Filipinas; son fuertes, se preparan para ganarnos: tienen estudiados a los bateadores cubanos y los lanzadores son muy difíciles. Ganamos porque Cuba es grande, no solo por la calidad deportiva, sino porque tenemos presente a un pueblo entero con su Comandante que ahora se recupera, al frente. Para ellos no puede haber otro resultado que no sea la victoria.”
A ti te gusta jugar en el jardín derecho y esta vez tuviste que alinear de designado. ¿Cómo te sentiste?
“Es verdad, yo me siento mejor defendiendo en el jardín derecho, pero uno debe adaptarse a las necesidades del equipo. La tarea que me dio Anglada, quien es un gran director de pelota, fue la de alinear de designado y la cumplí; hice lo mejor que pude; impulsé las carreras que eran necesarias y aporté lo suficiente para contribuir al triunfo.”
Ya es habitual que el actual toletero de Macagua-8 (recuerden que ese apelativo también lo tuvo Ermidelio), produzca por encima de 400. ¿Se repetirá ese promedio en la Serie que comienza?
“Bueno, se sabe que lo más difícil en la pelota, es batear. Yo no debo hacer un compromiso de esa magnitud, pero la afición puede estar convencida de que me voy a entregar como siempre para tener un buen rendimiento integral, impulsar más carreras y sumar una mayor cantidad de jonrones. Creo que eso es lo importante.”
Osmani Urrutia confía en una buena actuación del equipo, pero insiste en la necesidad de que la familia del béisbol se una, que haya un esfuerzo colectivo en función del objetivo supremo.
En los últimos años, la selección local realiza una labor destacada en los primeros 60 juegos del calendario; sin embargo, el tramo final de 30 se caracteriza por un desplome generalizado que da al traste con las aspiraciones de clasificar. ¿Desde tu punto de vista, qué sucede en ese tercio?
“Es evidente que hay algún problema con la preparación, porque yo soy uno de los que termino muy cansado, a veces no quisiera ni salir al terreno, porque el agotamiento es enorme. Creo que se hace necesario un estudio de todos los técnicos de la provincia para encontrar las causas que llevan a esa caída general del los jugadores.
“Creo que es vital resolver esa situación. Si nuestro equipo consigue estabilizar su desempeño en los 30 partidos del cierre, la clasificación es un hecho. Es preciso romper esa barrera, porque después que lleguemos a la postemporada cualquier cosa puede pasar. La competencia es bien difícil, hay 10 ó 12 equipos con capacidad para ganar el derecho a los play off, pero este pudiera ser el año de Las Tunas. Y vamos hacer el máximo porque así sea.”
“Lo vamos a dar todo en el terreno”
O Declaraciones del estelar jardinero de Las Tunas, Osmani Urrutia
Cuando solo restan horas para que comience la gran fiesta del pueblo cubano, la Serie Nacional de Béisbol, Osmani Urrutia, el más grande bateador cubano de la actualidad, asegura sentirse listo para darlo todo en el terreno en busca de hacer realidad el gran sueño de los tuneros.
El Señor de los 400 apenas acaba de regresar de China Taipei, donde fue puntal del equipo Cuba en la Copa Intercontinental y, sin embargo, no piensa en descanso; resume entusiasmo por todos los poros y está convencido de que con Las Tunas habrá que contar.
“Tenemos un equipo con capacidad para clasificar. Todos deseamos alcanzar ese objetivo, el cual hemos tenido muy cerca en las dos últimas temporadas y los atletas vamos a realizar el máximo esfuerzo para darle ese alegrón al pueblo. Vamos a apoyar a Ermidelio Urrutia, que fue un gran pelotero y, ahora de manager, puede guiarnos a concretar esa meta.
“Pero para materializar ese sueño es preciso que todos, desde el más simple aficionado hasta la máxima dirección de la provincia, apoyen el quehacer del equipo, que de verdad seamos una familia unida y dispuesta en el cumplimiento de la tarea. Si cada quien cumple con la parte que le corresponde, sí se puede.”
Ha existido la preocupación de todos por la lesión que sufriste durante la Copa Intercontinental. ¿En qué condiciones estás en estos momentos?
“Sí, y quiero aprovechar para agradecer a las personas que se me han acercado o que llamaron por teléfono para preocuparse por mi situación de salud. Pueden estar tranquilos, me he atendido y me siento bien, por lo que el martes 5 de diciembre estaré alineando frente a Pinar del Río y lo haré en el jardín derecho, como siempre, con la disposición de ayudar al máximo en cada partido.”
Tuviste una gran actuación en China Taipei. ¿Cuál es tu valoración de la Copa?
“Fue un torneo fuerte. Es preciso que se entienda que en la actualidad todos los equipos, salvo excepciones como Filipinas; son fuertes, se preparan para ganarnos: tienen estudiados a los bateadores cubanos y los lanzadores son muy difíciles. Ganamos porque Cuba es grande, no solo por la calidad deportiva, sino porque tenemos presente a un pueblo entero con su Comandante que ahora se recupera, al frente. Para ellos no puede haber otro resultado que no sea la victoria.”
A ti te gusta jugar en el jardín derecho y esta vez tuviste que alinear de designado. ¿Cómo te sentiste?
“Es verdad, yo me siento mejor defendiendo en el jardín derecho, pero uno debe adaptarse a las necesidades del equipo. La tarea que me dio Anglada, quien es un gran director de pelota, fue la de alinear de designado y la cumplí; hice lo mejor que pude; impulsé las carreras que eran necesarias y aporté lo suficiente para contribuir al triunfo.”
Ya es habitual que el actual toletero de Macagua-8 (recuerden que ese apelativo también lo tuvo Ermidelio), produzca por encima de 400. ¿Se repetirá ese promedio en la Serie que comienza?
“Bueno, se sabe que lo más difícil en la pelota, es batear. Yo no debo hacer un compromiso de esa magnitud, pero la afición puede estar convencida de que me voy a entregar como siempre para tener un buen rendimiento integral, impulsar más carreras y sumar una mayor cantidad de jonrones. Creo que eso es lo importante.”
Osmani Urrutia confía en una buena actuación del equipo, pero insiste en la necesidad de que la familia del béisbol se una, que haya un esfuerzo colectivo en función del objetivo supremo.
En los últimos años, la selección local realiza una labor destacada en los primeros 60 juegos del calendario; sin embargo, el tramo final de 30 se caracteriza por un desplome generalizado que da al traste con las aspiraciones de clasificar. ¿Desde tu punto de vista, qué sucede en ese tercio?
“Es evidente que hay algún problema con la preparación, porque yo soy uno de los que termino muy cansado, a veces no quisiera ni salir al terreno, porque el agotamiento es enorme. Creo que se hace necesario un estudio de todos los técnicos de la provincia para encontrar las causas que llevan a esa caída general del los jugadores.
“Creo que es vital resolver esa situación. Si nuestro equipo consigue estabilizar su desempeño en los 30 partidos del cierre, la clasificación es un hecho. Es preciso romper esa barrera, porque después que lleguemos a la postemporada cualquier cosa puede pasar. La competencia es bien difícil, hay 10 ó 12 equipos con capacidad para ganar el derecho a los play off, pero este pudiera ser el año de Las Tunas. Y vamos hacer el máximo porque así sea.”
sábado, diciembre 02, 2006
Batalla de Palo Seco
El “Granma” de Máximo Gómez
En plena campaña dentro de la manigua redentora y 83 años antes del desembarco del yate Granma, el 2 de diciembre de 1873, Máximo Gómez, el Generalísimo, protagonizó una de sus tantas hazañas en la Guerra del 68, cuando destrozó una numerosa columna española en la sabana de Palo Seco, actual municipio de Jobabo.
Aquella batalla histórica, en la cual se puso de manifiesto el talento militar del valiente dominicano, evitó que un valioso botín de guerra cayera en manos enemigas y que el mismo reforzara el menguado arsenal de las tropas mambisas.
El antecedente del hecho es el asalto al fuerte de la zanja, en el propio territorio jobabense, por parte de las tropas del Mayor General Vicente García. El botín fue escondido en la zona de Guaramanao, pero trasladado posteriormente a otro sitio, por razones de seguridad.
Las columnas españolas que operaban en la zona conocieron de la existencia del arsenal e intentaron apoderarse del mismo cuando sorprendieron a Joaquín Reyes, uno de los exploradores de Vicente García a quien amenazaron con la horca si no los conducía al lugar.
Reyes utilizó entonces una maniobra dilatoria y condujo a los colonialistas hacia el sitio donde se habían escondido las armas originalmente. Ese movimiento de tropas alertó a una de las confidentes mambisas, conocida por la señorita Ramos, quien se trasladó a Guáimaro para alertar a Máximo Gómez, inmerso en el sitio al histórico poblado camagüeyano.
Ante la posibilidad de perder semejante botín, Gómez suspendió la operación sobre Guáimaro y arengó a la tropa en los siguientes términos: “Soldados, una columna enemiga bastante fuerte ha salido a tomar un depósito de parque que guarda el General Vicente García y nuestro honor está comprometido, si a toda costa no evitamos esa desgracia.”
El violento choque de las fuerzas mambisas contra las españolas ocurrió en la sabana de Palo Seco. En poco tiempo se generalizó el combate y, entonces, por orden de Gómez, el teniente coronel Baldomero Rodríguez fingió una retirada hacia donde estaba emboscado el grueso de las huestes libertarias.
Los españoles cayeron en la trampa y el enfrentamiento alcanzó una dimensión extraordinaria, por lo que el área entre el escenario principal y el lugar conocido por San Rafael, estaba cubierta de cadáveres.
Pocos efectivos colonialistas pudieron escapar hacia San Rafael, con uno de sus jefes al frente, el comandante Mariategui; pero hasta allá los persiguió Baldomero Rodríguez con sus hombres, que asaltaron las trincheras enemigas para obligarlos a la rendición incondicional.
El combate fue una de las más extraordinarias muestras de la capacidad táctica del General en Jefe del Ejército Libertador. Fue destrozada una columna enemiga de 600 hombres, 510 de los cuales quedaron en el campo, incluido su jefe, el teniente coronel Vilches, y 53 cayeron prisioneros.
A pesar de lo encarnizado de la lucha frontal, la parte cubana solo tuvo 20 bajas en total, entre ellos 17 heridos de alguna gravedad, incluido el coronel Gregorio Benítez y la pérdida definitiva del valiente soldado de la escolta de Gómez, Juan Rodríguez y otros dos combatientes de la infantería.
La bravura e inteligencia de estos hombres, a quienes no pudo doblegar la traición de la Paz del Zanjón; que se incorporaron a la Guerra Necesaria organizada por Martí en 1895, que no aceptaron nunca la “independencia” a lo yanqui, proclamada el 20 de mayo de 1902; es la misma que sostiene a nuestro pueblo hoy y que lo hace invencible ante las pretensiones de los enemigos del pasado, el presente y el futuro.
Fuente: Vicente García, Leyenda y realidad, de Víctor Manuel Marrero Zaldívar, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992.
El “Granma” de Máximo Gómez
En plena campaña dentro de la manigua redentora y 83 años antes del desembarco del yate Granma, el 2 de diciembre de 1873, Máximo Gómez, el Generalísimo, protagonizó una de sus tantas hazañas en la Guerra del 68, cuando destrozó una numerosa columna española en la sabana de Palo Seco, actual municipio de Jobabo.
Aquella batalla histórica, en la cual se puso de manifiesto el talento militar del valiente dominicano, evitó que un valioso botín de guerra cayera en manos enemigas y que el mismo reforzara el menguado arsenal de las tropas mambisas.
El antecedente del hecho es el asalto al fuerte de la zanja, en el propio territorio jobabense, por parte de las tropas del Mayor General Vicente García. El botín fue escondido en la zona de Guaramanao, pero trasladado posteriormente a otro sitio, por razones de seguridad.
Las columnas españolas que operaban en la zona conocieron de la existencia del arsenal e intentaron apoderarse del mismo cuando sorprendieron a Joaquín Reyes, uno de los exploradores de Vicente García a quien amenazaron con la horca si no los conducía al lugar.
Reyes utilizó entonces una maniobra dilatoria y condujo a los colonialistas hacia el sitio donde se habían escondido las armas originalmente. Ese movimiento de tropas alertó a una de las confidentes mambisas, conocida por la señorita Ramos, quien se trasladó a Guáimaro para alertar a Máximo Gómez, inmerso en el sitio al histórico poblado camagüeyano.
Ante la posibilidad de perder semejante botín, Gómez suspendió la operación sobre Guáimaro y arengó a la tropa en los siguientes términos: “Soldados, una columna enemiga bastante fuerte ha salido a tomar un depósito de parque que guarda el General Vicente García y nuestro honor está comprometido, si a toda costa no evitamos esa desgracia.”
El violento choque de las fuerzas mambisas contra las españolas ocurrió en la sabana de Palo Seco. En poco tiempo se generalizó el combate y, entonces, por orden de Gómez, el teniente coronel Baldomero Rodríguez fingió una retirada hacia donde estaba emboscado el grueso de las huestes libertarias.
Los españoles cayeron en la trampa y el enfrentamiento alcanzó una dimensión extraordinaria, por lo que el área entre el escenario principal y el lugar conocido por San Rafael, estaba cubierta de cadáveres.
Pocos efectivos colonialistas pudieron escapar hacia San Rafael, con uno de sus jefes al frente, el comandante Mariategui; pero hasta allá los persiguió Baldomero Rodríguez con sus hombres, que asaltaron las trincheras enemigas para obligarlos a la rendición incondicional.
El combate fue una de las más extraordinarias muestras de la capacidad táctica del General en Jefe del Ejército Libertador. Fue destrozada una columna enemiga de 600 hombres, 510 de los cuales quedaron en el campo, incluido su jefe, el teniente coronel Vilches, y 53 cayeron prisioneros.
A pesar de lo encarnizado de la lucha frontal, la parte cubana solo tuvo 20 bajas en total, entre ellos 17 heridos de alguna gravedad, incluido el coronel Gregorio Benítez y la pérdida definitiva del valiente soldado de la escolta de Gómez, Juan Rodríguez y otros dos combatientes de la infantería.
La bravura e inteligencia de estos hombres, a quienes no pudo doblegar la traición de la Paz del Zanjón; que se incorporaron a la Guerra Necesaria organizada por Martí en 1895, que no aceptaron nunca la “independencia” a lo yanqui, proclamada el 20 de mayo de 1902; es la misma que sostiene a nuestro pueblo hoy y que lo hace invencible ante las pretensiones de los enemigos del pasado, el presente y el futuro.
Fuente: Vicente García, Leyenda y realidad, de Víctor Manuel Marrero Zaldívar, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992.
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