miércoles, octubre 02, 2013

Uno de los días más importantes de mi vida


En casi 71 años de vida y alrededor de 50 de periodista profesional, este domingo 29 de septiembre lo valoro como uno de los días más importantes de mi existencia, cuando fui honrado con la entrega del más alto reconocimiento que otorga el ICRT, el Micrófono de la Radio Cubana, en la Gala por el aniversario 60 de la emisora provincial Radio Victoria, la cual tuvo de escenario el Teatro Tunas, de esta ciudad
Fue una ceremonia ágil, sencilla, pero de una carga emocional extraordinaria, sobre todo por el homenaje a los más sobresalientes hacedores de la radio en Las Tunas, incluidos aquellos que ya no están con nosotros, como Rafael Urbino Santoya y otros que por la avanzada edad o por problemas de salud ya no están activos, en cuyo caso se encuentran Neydo Arsenio García, Miguel López Montes y Eddy López Sánchez.
Muy merecido el reconocimiento del Instituto Cubano de Radio y Televisión al colectivo de Radio Victoria por estas seis décadas de labor ininterrumpida, el cual recibió la Directora General Aliuska Barrios Leyva, como lo fue también los premios a los jóvenes más destacados, a quienes sobresalieron en los diferentes frentes de combate, quienes hacen posible cada día, durante las 24 horas, que la planta principal de esta provincia, cultive una audiencia extraordinaria no solo en el territorio, sino en otras zonas del país, tan alejadas de aquí como Matanzas, Isla de la Juventud, Santiago de Cuba y Guantánamo; además del Premio al periodismo radial por la Obra de la Vida, alcanzado por el veterano reportero y redactor, Oscar Herrera García.
Particularmente emocionante resultó la entrega del Micrófono. Junto conmigo recibieron el significativo estímulo, el también periodista Julio César Pérez Viera, corresponsal  en Las Tunas de la emisora nacional Radio Progreso y la destacada escritora y asesora en la programación de Radio Victoria, Miriam Vega.
Confieso que, pese a la satisfacción que sentí al recibir todas las anteriores distinciones, incluido el Premio Provincial de Periodismo Rosano Zamora Padín por la Obra de la Vida, cuando recibí el Micrófono de manos de mi querida colega Aliuska Barrios, la emoción me nubló los ojos y temí, por momentos, que las piernas se me doblaran para provocar una caída. Me sobrepuse y pude reaccionar favorablemente, contento, feliz, ante el aplauso cariñoso de los colegas y amigos entrañables, presentes en la sala.
Siempre, desde que escribí mi primer trabajo y en cinco décadas de periodista profesional en prensa escrita, radio, televisión y los medios digitales en los últimos años, lo hice de manera absolutamente desinteresada, por amor a este oficio que tanto reconoció nuestro José Martí, jamás laboré pensando en premios o medallas, pero cuando ese esfuerzo, esa entrega, esa fidelidad a la sociedad que nos sustenta, a la Revolución y al pueblo, son reconocidos de alguna manera, tengo que embriagarme de emoción y de sano orgullo, al tiempo que me siento comprometido a seguir en la primera línea de la Batalla de Ideas y mantenerme hasta el último aliento.


La grata visita de un hermano querido



El jueves 19 de septiembre y en momentos en que iniciaba la recuperación de una operación de catarata en el ojo derecho, llegó desde La Habana un hermano querido, hermano del alma, aunque no de sangre, Noyde Rodríguez Verdecia (el segundo de derecha a izquierda en la foto), quien decidió dar una vuelta para disfrutar del Carnaval de Las Tunas-2013.
Por supuesto que Noyde me había llamado para comunicarme que vendría y sabía que yo estaba convaleciente, apoyado por mi hermano Luis Orlando, quien se encarga de las tareas domésticas hasta que terminen mis días de reposo, pero que podía contar con su alojamiento y atención mientras nos acompañara durante los días de estancia aquí.
Aunque yo no pude acompañarlo en sus andanzas en el Carnaval, si tuvo un guía perfecto, mi hermano más joven, Amado, con quien desandó las calles henchidas de fiesta, cervezas, comida y los desfiles de carrozas, congas y comparsas, claro que sin dejar de “bautizarse” con los aguaceros que, invariablemente, año por año, caracterizan a las festividades populares de Las Tunas desde el surgimiento mismo. Se asegura, por tanto, que para carnavalear en esta ciudad, balcón del Oriente Cubano, es preciso mojarse.
Durante siete días, mi amigo Noyde estuvo por estos predios: fiestó, visitó a sus familiares aquí en Las Tunas y en Puerto Padre y al partir nos dejó la nostalgia de su carácter alegre y sincero, de su cariño que ha perdurado por alrededor de 55 años, desde que jugábamos pelota juntos en Casa Piedra, cuando éramos muchachos y compartiamos las andanzas por las plantaciones de mangos, la pesca y el baño en los ríos cercanos, especialmente de Río Potrero y La Canoa, además de una laguna en lo que fuera una cantera cercana al pueblo y que para la muchachada era La Playita.
A este hermano siempre me unió una amistad entrañable y cuando nos dejamos de ver por muchísimos años, luego de su presencia en la Marina de Guerra, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sus estudios en la Unión Soviética y las misiones internacionalistas en Guinea y Angola hasta alcanzar el grado de Teniente Coronel, el reencuentro, que fue inicialmente a través del teléfono, resultó extraordinariamente emotivo.
Siempre nos recordamos el uno al otro y una muestra de cuanto cariño siento por él, es que mi segundo hijo, hoy especialista de segundo grado en Oncología, lleva por nombre Noyde en homenaje al amigo querido, al hermano del alma, algo que él considera un honor y que lo manifiesta con orgullo manifiesto.
Por eso estos días que pasé acompañado por mi gran amigo Noyde Rodríguez Verdecia, constituyeron un verdadero bálsamo, una medicina adicional para recuperarme de los males que me aquejan cuando estoy a solo unos días de cumplir mi 71 aniversario.

lunes, septiembre 09, 2013

Solidaridad con Los Cinco desde sitio histórico de Las Tunas



 Por José Armando Fernández Salazar, Agencia de Información Nacional
Jobabo, Las Tunas-  Desde el monumento que rememora la batalla de Palo Seco, una de las más significativas de las guerras independentistas de Cuba, periodistas de Las Tunas realizaron este viernes un llamamiento de solidaridad por Los Cinco antiterroristas cubanos y por la paz mundial.
En el año del aniversario 140 del combate, dirigido por Máximo Gómez el 2 de diciembre de 1873, los profesionales de la comunicación de esta oriental provincia lanzaron un mensaje a colegas de otras partes del mundo para que contribuyan a romper el muro de silencio que rodea al caso de René González, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández.
La iniciativa forma parte del movimiento Nos movemos por la paz, creado por los miembros de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en Las Tunas, con el propósito de movilizar a los comunicadores y a la sociedad para generar acciones divulgativas a favor de Los Cinco.
Adalys Ray Haynes, presidenta de la UPEC en el territorio, dijo a la AIN que la actividad se suma al programa que se desarrolla en Las Tunas como parte de la campaña internacional de solidaridad con los antiterroristas cubanos, a propósito de cumplirse este 12 de septiembre 15 años de su injusto encierro.
La galería de la Casa de la Prensa -anunció Ray Haynes- inaugurará el próximo día 11 una exposición de caricaturas y carteles realizados recientemente por Marcial Flores, artista gráfico que ha dedicado a Los Cinco más de 200 obras, la mayoría de las cuales forman parte de la iconografía de la campaña internacional de solidaridad.
La expedición se extendió a la comunidad rural de Zabalo y al área protegida de Monte Cabaniguán, donde existe el mayor reservorio de cocodrilo acutus (americano) del Caribe, además de otros valores naturales como especies endémicas de la flora y la fauna en peligro de extinción.
Nos movemos por la paz es un proyecto que surgió en 2009 con el ascenso a las principales elevaciones de Las Tunas y que ya ha realizado visitas a sitios históricos, culturales y productivos de Guantánamo, Granma, Holguín, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba

(Tomado de la edición digital del periódico 26, Las Tunas, Cuba)