sábado, abril 11, 2015

Habrá séptimo juego en discusión del título cubano de béisbol



OVictoria pirata este viernes hace más dramática la final de la actual temporada

Las Tunas, Cuba.- Los piratas de la Isla de la Juventud volvieron a derrochar coraje y cuando muchos pensaban que los tigres de Ciego de Ávila, se coronarían en el sexto choque de la final por el título nacional, se apoyaron en cuatro carreras en las dos primeras entradas y terminaron con marcador favorable de 5 X 3, válido para empatar a tres triunfos por bando.
El partido se caracterizó por el  dominio casi absoluto de los lanzadores de la Isla de la Juventud, quienes solo admitieron dos imparables en los primeros ocho capítulos y otros dos en  el final del noveno, cuando los Tigres tuvieron su mejor momento al marcar par de carreras, para quedarse cortos.
Los Piratas realizaron tempranos ”abordajes” que les permitieron pisar la goma en dos oportunidades en el primer capítulo para sacar rápidamente del box al abridor local Alain Sánchez y otras dos en el segundo ante el relevista zurdo Leorisbel Sánchez, quien dio paso a su vez al derecho Yadir Rabí, protagonista de una buena actuación durante cinco episodios, en los cuales conjuró más de una situación comprometida.
El abridor de los Piratas, el refuerzo zurdo tunero Darién Núñez, una vez más debió abandonar el montículo en el propio inning de apertura a causa de su manifiesto descontrol, pero tuvo de relevo al también zurdo, Javier Vázquez, quien consiguió su mejor actuación de la postemporada, cuando trabajó en seis entradas, en las cuales solo admitió un par de imparables, uno de ellos cuadrangular de Yeniet Pérez en la tercera.
En el séptimo episodio, Vázquez abrió con boleto y la dirección de los Piratas llamó de inmediato a su cerrador estrella, Héctor Mendoza, quien liquidó la amenaza y luego dominó también en el octavo frente a unos avileños que han bateado muy poco en los juegos frente a la sorprendente representación del municipio especial de Cuba.
En el principio del noveno y frente al relevista local, Vladimir García, los Piratas consiguieron anotar una carrera de gran importancia, porque, en su última oportunidad, los Tigres retaron   a Héctor Mendoza y por boleto, pelotazo y dos indiscutibles, pisaron la goma en par de oportunidades, aunque debieron aceptar la derrota.
Pese a que ligó 14 indiscutibles, el equipo de la Isla de la Juventud volvió a tener baja productividad al dejar 10 corredores en circulación, cometieron dos pifias costosas y repitieron las imprecisiones en el corrido de las bases, algo que limita su quehacer colectivo y que es preciso solucionar para el decisivo choque de este sábado.
En el caso de los Tigres, necesitan retomar su ritmo de bateo, porque los maderos han estado adormecidos en el enfrentamiento con los Piratas, lo que hace más interesante esa “bronca” final, la cual mantiene sobre ascuas no solo a la afición de los protagonistas, sino a la de todo el país, donde el béisbol es la gran pasión.
El decisivo séptimo juego tendrá frente a frente a dos grandes lanzadores, Yánder Guevara por los Tigres locales y el refuerzo tunero, Yoelkis Cruz en la lomita de los Piratas, quien pese a no haber ganado y cargado con una derrota, ha tenido una gran postemporada. Las posibilidades se ven bastante parejas, pero yo le otorgo cierta ventaja teórica a los Felinos de Róger Machado, porque tienen listos, a su mejor taponero, Yunier Cano y al propio Alain Sánchez, que falló de abridor este viernes, en tanto los Filibusteros perdieron a Héctor Mendoza y solo le queda como figura con resultados de rematador, a Danny Aguilera, disminuido en sus tres últimas presentaciones.
Recomiendo calma a todos, especialmente a quienes tengan alguna dificultad en su sistema cardiovascular porque auguro un duelo de rompecorazones. Sé que la mayoría mantiene el favoritismo de los Tigres, pero yo esta vez voy a estar en la minoría. Creo, con toda sinceridad, que los Piratas están en condiciones de escribir una de las más bellas páginas en los 141 años de historia de la pelota cubana.

miércoles, abril 08, 2015

Los Tigres a un paso de su segundo título en el béisbol cubano



Los Tigres a un paso de su segundo título en el béisbol cubano
Por Juan E. Batista Cruz
Las Tunas, Cuba.- Los Tigres de Ciego de Ávila se situaron a un paso de alcanzar su segunda corona nacional de béisbol, al vencer a los Piratas de la Isla de la Juventud cerradamente 4 X 3, en el quinto juego de la Gran Final en la Serie 54, sobre todo porque supieron aprovechar las imprecisiones técnico-tácticas de la novena local.
Los muchachos de la Isla de la Juventud volvieron a correr mal las bases, especialmente por falta de explosividad luego de conexiones que tenían todas las características de extrabases y no rebasaron la inicial, además de varias fallas en la ejecución de los toques de bola para sacrificarse y la improductividad, determinante en la cifra de 18 hombres dejados en circulación.
El abridor de los filibusteros, el zurdo Javier Vázquez, se fue temprano luego de que, tras admitir una anotación en el capítulo de apertura y recibir el inmediato apoyo de sus compañeros que ripostaron con dos por costoso wild pich del abridor visitante Ismel Jiménez, no fue  capaz de impedir la igualada, para  dar paso a Jesús Reynaldo Amador, quien sí frenó los ímpetus felinos.
El empate a dos se mantuvo con dominio del abridor de Ciego de Ávila y del relevista local. Ismel Jiménez se complicó mucho y se fue por lanzamientos después de seis entradas, pero dejó el choque con ventaja 3 X 2, porque en el principio del séptimo, Yorbis Borroto le sacó la pelota de línea por el izquierdo a Jesús Amador.
Osmar Carrero fue la carta que jugó el mentor Róger Machado para tapar a Jiménez, mas el muchacho se enredó y necesitó de los servicios de Yadir Rabí quien, justo es decirlo, navegó con mucha suerte. Le pegaron fuerte, pero las conexiones salieron de frente por lo que las amenazas pudieron ser conjuradas, amén de que recibió “la ayuda” de sus rivales en el mal corrido de las bases.
En el noveno capítulo se complicó Jesús Amador y la  Isla volvió a traer a su “paño de lágrimas”, Danny Aguilera, pero por tercera vez consecutiva falló y no pudo evitar que los Tigres marcaran la que, a la postre, fue carrera decisiva.
Todo parecía cuestión de tiempo, pero nuevamente los Piratas intentaron el “abordaje” de los finales y aunque Rabí sacó el primer out del noveno, un error de Raúl González sobre rolata de Julio Pablo Martínez lo dejó con vida en la inicial, pasó a segunda por cohete de Dainier Gálvez, sustituido en la inicial como corredor por el rápido Yanier Herrera. En esa situación, Michel Enríquez pegó un batazo de poca elevación que pico junto a la raya del bosque derecho e impulsó la tercera carrera local y situó el empate en la antesala.
Róger Machado no esperó más y llamó  al hombre que tenía previsto para lanzar el sexto choque de regreso a Ciego de Ávila, el derecho Alain Sánchez. El comienzo del apagafuegos no pudo ser peor, porque le dio pelotazo a Luis Felipe Rivera para cuajar los ángulos y llevar hasta la intermedia al corredor que podía dejar al campo a los Tigres. Fue entonces cuando, con mucha sangre fría, obligó a Jorge Luis Barcelán a roletear por el torpedero Yorbis Borroto, quien inició el doble pley salvador, el mismo que enmudeció a una enardecida afición pirata.
Estuvimos en presencia de otro partido de rompe corazones, en el que, a pesar de que los Piratas lograron sacar del box a Ismel Jiménez relativamente temprano, cometieron demasiadas imprecisiones y se presionaron demasiado con corredores en circulación. Ahora toda la ventaja es para los Tigres porque van a buscar una victoria en su terreno, mientras que sus combativos rivales deberán ganar el sexto choque e intentar rematarlos en el séptimo, algo que no es imposible, pero sí bastante difícil.
No obstante, todo no está terminado y este equipo de la Isla de la Juventud ha demostrado que, mientras no le saquen el último out, son capaces de “virarle la tortilla” al “pinto de la paloma”. Yo soy de los que piensan que no habrá un campeón  hasta el séptimo encuentro. Y en un duelo entre Yoalkis Cruz y Yánder Guevara, cualquier cosa puede suceder porque en la Final   hasta ahora, la ofensiva de los Tigres ha sido bastante limitada.
Este jueves es día de traslado desde la Isla de la Juventud hasta la ciudad de Ciego de Ávila. Y el viernes. José Luis Rodríguez Pantoja, el mentor Pirata, volverá a tener la incertidumbre que ronda permanentemente a sus abridores, obligado a definir entre los zurdos Darién Núñez y Ulfrido García, el primero eclipsado por su absoluto descontrol y el segundo sin convencer en esta postemporada.
Yo estoy convencido de que los milagros no existen y comparto el criterio de la mayoría que con la victoria del quinto choque se reafirma el favoritismo de los Tigres, pero advierto que los Piratas están rompiendo pronósticos desde el comienzo mismo de la temporada. No crea nadie que todo será “coser y cantar”; todavía no está dicha la última palabra.

Con espectacular "abordaje" los Piratas empataron la Final cubana de béisbol



Las  Tunas, Cuba.- Gracias a un violento“abordaje” en el cierre del séptimo capítulo que reportó racimo de seis carreras y un remate a base de velocidad en el onceno, permitió a los Piratas de la Isla de la Juventud ganar su extrainning número 12 de la temporada e igualar a dos la Final por el cetro nacional de béisbol frente a los Tigres de Ciego de Ávila, favoritos de la mayoría.
Fue otro partido trepidante. Los Tigres tomaron el mando en el segundo episodio por un costoso error del estelar capitán local Michel Enríquez, al pisar la goma tres veces frente el abridor pirata, Ulfrido García, quien debió ser sustituido por el derecho Luis Manuel Suárez, protagonista de otro magnífico relevo, aunque permitió la cuarta anotación antes de cederle el box al zurdo Yunier Gamboa.
Mientras tanto, el derecho abridor de Ciego de Ávila, Dachel Duquesne mantenía en un puño a los de la Isla durante seis entradas, al extremo de que solo aceptó dos jits y debió salir de la primera trinchera por el número de lanzamientos, de acuerdo con la reglamentación establecida en esta Liga.
Para el final de la séptima entrada y con ventaja de 4 X 0, Róger Machado volvió a tropezar con  la misma piedra. Se aferró al nombre y no a la forma del atleta y Vladimir García comprometió a su equipo con otro relevo para olvidar: Los Piratas empataron y se fueron arriba por racimo de seis.
Por supuesto que la dirección local echó mano de inmediato a su estelar cerrador, Héctor Mendoza que, sin embargo, no pudo impedir la igualada de los Tigres en el octavo, por jonronazo de Yeniet Pérez con un compañero en circulación. Después disfrutamos un duelo entre apagafuegos que se extendió hasta el final del onceo episodio.
En la lomita avileña el jovencito zurdo Ariel Díaz, a la postre responsable de la derrota. El primer hombre en la alineación pirata, Julio Alfredo Martínez disparó cohete al derecho, Dainier Gálvez se sacrificó para llevarlo a segunda y Michel Enríquez fue llevado a primera por boleto intencional. Apareció  entonces Luis Felipe Rivera, quien pegó jit  entre primera y segunda, impulsador de la carrera de la victoria gracias a un espectacular deslizamiento de mano de Martínez, mediante el cual esquivó al receptor visitante Osvaldo Vázquez.
Esta victoria significa mucho en las caras aspiraciones de los aguerridos Piratas, porque no solo igualaron las acciones, sino que garantizaron que la competencia regrese de nuevo al estadio José Ramón Cepero, pase lo que pase en el quinto encuentro, señalado para este miércoles.
Es cierto que Ciego de Ávila tiene a Ismel Jiménez, su principal escopetero, para buscar la tercera victoria, pero aunque la logre, seguramente lo perderá para el resto de la “bronca” y algo peor, si es vencido, entonces el regreso a la cueva sería con la espalda contra la pared.
Este quinto juego pinta para los Tigres, porque los Piratas no cuentan con un abridor sólido, más la tremenda combatividad de este modesto, pero súper aguerrido conjunto, vuelve a provocar que la incertidumbre ronde el pensamiento de los teóricamente favoritos. Ojo, que si el choque vuelve a estar cerrado en los finales, otro inesperado “abordaje” puede helarle la sangre en las venas a muchos.