domingo, octubre 29, 2006

¿Y ahora qué, señores mentirosos?

Los enemigos de la Revolución que lo son por añadidura de mi pueblo y de los hombres honestos del mundo; no escarmientan. En su impotencia y arrogancia confunden los deseos con la realidad para lanzar a la opinión pública falsas noticias acerca del agravamiento de la salud de nuestro Comandante en Jefe e incluso, con el anuncio de su fallecimiento.
Es evidente que le temen a pesar de que es el Presidente de un país pequeño, de escasos recursos naturales, pero dispuesto a defender su soberanía, su independencia y el derecho a vivir en las condiciones que más convengan a nuestras condiciones, siempre que el camino permita construir una sociedad justa, con todos y para el bien de todos como lo soñó el Héroe Nacional, José Martí.
Le temen a Fidel porque representa un ejemplo para el mundo de lo que puede lograr un pueblo cuando se decide a enfrentar la injusticia y la explotación, representada por el capitalismo salvaje, encabezado por una camarilla fascista dispuesta a establecer una especie de imperio mundial con sede en Washington.
Es por eso que desde los días en que Fidel enfermó y precisó de una intervención quirúrgica, los fascistas de Estados Unidos y, especialmente, los mafiosos gusanos de Miami, se revolvieron y, pobrecitos, comenzaron a celebrar el fin de la Revolución.
Una y otra vez, las fotos, los vídeos y, sobre todo, las entrevistas de Fidel con el querido presidente bolivariano Hugo Chávez, volvieron a quitarle el sueño a los enemigos del mundo. Muchísimas maletas que habían comenzado a arreglarse, volvieron a quedar olvidadas y, les aseguro, se van a cubrir de moho.
Bastó que pasaran unos días sin noticias oficiales sobre la evolución de la enfermedad del Comandante, para que regresaran las elucubraciones, las mentiras y un barrage de “declaraciones” e “informaciones fidedignas”. Unas aseguraban que tenía los días contados y otras que había muerto y se mantenía en secreto.
Menudo chasco. Este sábado 28 de octubre, Fidel enviaba un mensaje a su pueblo y al mundo con imágenes en las cuales se muestra en plena recuperación, con excelente estado de ánimo y aseguró que sigue trabajando por el bien no solo de Cuba, sino del mundo, amenazado por una catástrofe de consecuencias imprevisibles para los habitantes del Planeta.
Fidel está mejorando por día, se mantiene firme y consecuente al frente de su pueblo en la lucha por un mundo mejor, el cual estamos convencidos que es posible.
Los enemigos seguirán con el insomnio que les produce el ejemplo de Fidel, un mortal que, como todos los de nuestra especie; deberá desaparecer físicamente algún día, pero que vivirá eternamente en el corazón de millones de seres humanos de los cinco continentes. Los bandidos y mentirosos de hoy, de mañana y de siempre, vivirán con esa pesadilla. La obra y su prédica son inmortales.
De momento, nuestro querido Comandante en Jefe mejora, está de excelente ánimo y, como todos oyeron y vieron claramente, se despidió en su mensaje con un contundente ¡Patria o Muerte!
Nada que los embusteros y mal intencionados tendrán que morderse su lengua o mejor, y parafraseando a míster W, pueden alojarla en algún oscuro rincón del cuerpo.

Declaración de la Unión de Peeriodistas de Cuba

La prensa, el periodismo y los periodistas cubanos, como todos nuestros compatriotas, sufren los efectos del criminal bloqueo de Estados Unidos, intensificado de forma demencial por la administración Bush. Esa política no solo intenta matar de hambre y enfermedades a nuestro pueblo, sino impedirle, además, que conozca y difunda la verdad de Cuba y el mundo por sus propios medios.
A la guerra económica, comercial y financiera, se une un ataque mediático despiadado durante casi medio siglo. Alrededor de la Isla se ha montado un cerco de agresión radial y televisiva, mediante transmisiones subversivas de las mal llamadas Radio y TV Martí, propiedad del gobierno estadounidense, dirigidas a provocar un cambio en el sistema político cubano. Para tal fin, en el presupuesto federal de ese país se destinan decenas de millones de dólares cada año.
Para incrementar el envío forzoso de señales televisivas disponen de más de un avión; para la radio, por 30 frecuencias destinan cada semana contra nuestro país más de 2 200 horas de programación. Ese bombardeo de mentiras, manipulación y tergiversaciones, en el que se incluye la programación de emisoras de corte terrorista al servicio de los grupos extremistas radicados en la Florida, pisotea las regulaciones internacionales y envenena constantemente el espacio radio electrónico.
En ese clima enrarecido se desenvuelve cotidianamente el ejercicio del periodismo cubano, cuyo sector se ve perjudicado, además, porque se impide o encarece la obtención de equipamiento o insumos destinados al funcionamiento y desarrollo de la industria poligráfica, la radio y la televisión.El caso de Internet es muy ilustrativo. Cierre de mercado y precios elevados de los recursos tecnológicos, en medio del periodo especial, provocaron que los medios cubanos no tuviesen una activa y dinámica presencia en la red de redes hasta finales del pasado siglo. Conocida es la negativa de acceso a las aplicaciones informáticas y de software por parte de las compañías transnacionales norteamericanas, que dominan el mercado de estos productos y perjudican también nuestros medios de comunicación.Por idénticas razones, Cuba no ha podido, por otro lado, conectarse a Internet mediante un cable óptico submarino, obligándola a utilizar los satélites, que son más costosos y de limitada anchura de banda que hacen, además, más lento el servicio.A toda esa realidad se suman otras medidas del gobierno de Estados Unidos en la esfera de la comunicación, la información y el periodismo, que están contenidas en la Ley Helms-Burton y en el denominado Plan Bush para una supuesta transición en Cuba, cuyo anexo secreto hace suponer proyectos de agresión militar, y que no son más que instrumentos para la anexión y el regreso a un pasado, que en el caso de los medios implica la implementación de un modelo totalitario de prensa comercial, excluyente, basado en la dictadura del mercado, la concentración de la propiedad y el mercenarismo intelectual, alejados cada vez más de la ética, la verdad y los principios.
Es tal la desfachatez de ese tipo de medios, cuya reinstauración sueñan imponer a Cuba, que, con la firma de uno de los soplones disfrazados de periodistas pagados por el gobierno de EE.UU. y que la mafia anticubana de Miami ordenó volver a emplantillar, el Nuevo Herald acaba de anunciar nuevas acciones del clan Bush para perseguir y reprimir a ciudadanos que en territorio estadounidense violen la legislación del bloqueo, entre ellos los que comercien, envíen remesas o viajen a la Isla por terceros países.
Los periodistas cubanos, junto a todo el pueblo, expresan su repudio a esa política inmoral y genocida del gobierno de los Estados Unidos, y proclaman que toda acción imperial dirigida a obstaculizar o impedir el cumplimiento de nuestra función social de informar de manera veraz y precisa a nuestro pueblo y al mundo, está llamada al fracaso, pues no logrará sus objetivos, tal como ha ocurrido en los últimos 47 años.
Pedimos a las organizaciones periodísticas de América Latina y del mundo, y a los medios y periodistas honestos, que reclamen e investiguen el contenido del anexo secreto del Plan Bush y demanden de sus gobiernos el apoyo a la resolución presentada en la ONU que pide el cese inmediato del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cual ha ocasionado daños por más de 86 000 millones de dólares y causado sufrimientos y penurias al pueblo cubano.
Unión de Periodistas de Cuba19 de octubre del 2006

sábado, octubre 28, 2006

Camilo, eterna presencia

“Camilo fue el compañero de 100 batallas, el hombre de
confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el
luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un
instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa…”
Ernesto Che Guevara

No importan los años, que ya suman 47, los hombres de su estirpe estuvieron, están y estarán presentes eternamente en la obra de su pueblo y serán sempiterno estímulo en cada día de peligro y de lucha frente a los enemigos de la libertad y el derecho a vivir con dignidad. Camilo sigue aquí, en la primera línea de combate, haciendo honor a su condición de Señor de la Vanguardia.
Este 28 de octubre, como cada año, el litoral de nuestro Verde Caimán, al sur y al norte; en los ríos, arroyos y presas; emergerá con toda su belleza y significación histórica, el enorme jardín formado por los millones de flores, lanzadas en su honor por las manos y el corazón de un pueblo que ahora y siempre, será digno heredero de hombres como él.
Camilo es mito, leyenda y realidad. Sí, es una combinación de lo subjetivo y lo objetivo. Su pueblo, del cual salió para eternizarse, lo venera cómo ser humano, conocedor de sus hazañas militares, de su carácter campechano, de su eterna sonrisa debajo del inseparable sombrero alón; pero también recuerda las historias de sus propios enemigos, quienes le temían tanto que llegaron a crear un halo de misterio que lo hacía invencible en el combate.
Nacido el 6 de febrero de 1932 en el seno de una familia humilde y revolucionaria, radicada en la barriada capitalina de Lawton, Camilo mostró siempre un carácter rebelde, enemigo de la injusticia. En 1953, con solo 21 años, decidió viajar a Estados Unidos en busca de una supuesta bonanza económica, pero al chocar con la dura realidad de los emigrados en aquel país, regresó a la Patria convencido de que su deber era luchar por la verdadera libertad.
En 1954 se incorpora a la batalla de los estudiantes contra la dictadura de Batista y en 1955 es herido en una de las manifestaciones. Fichado por los cuerpos represivos tiene que regresar a Estados Unidos y en Nueva York conoce de los planes de Fidel; viaja a México y allá se convierte en el último de los 82 expedicionarios del Granma.
Desde ese momento, su recia estatura guerrillera lo encumbra en las grandes batallas de la Sierra y el llano; en la histórica invasión a occidente al frente de la columna dos, Antonio Maceo que, junto a la ocho, Ciro Redondo, al mando del Che, su amigo y compañero entrañable; dieran el tiro de gracia a la dictadura.
Su trabajo después del triunfo alcanzó una intensidad extraordinaria, hasta que en cumplimiento de la tarea de conjurar la traición de Húbert Matos en Camagüey, de regreso a La Habana el 28 de octubre, el avión Cessna 310-C que lo conducía, fue alcanzado por una tormenta y desapareció sin dejar rastro.
Tras la pérdida irreparable, Fidel dijo que Camilo había surgido del pueblo y que en el pueblo hay muchos Camilos, Y así es, el Héroe de Yaguajay se ha multiplicado y está junto a nosotros en las batallas de pensamiento y estará, como siempre en la primera trinchera, si los enemigos osan agredirnos.
El Comandante del Pueblo pronunció varios discursos como aquel último del 26 de octubre de 1959, cuando citó los versos de Bonifacio Byrne; pero hay una sentencia suya que no ha sido tan divulgada, la cual entraña su firme convicción acerca de los objetivos de lograr la plena libertad de Cuba. En ocasión de la detención del traidor Húbert Matos, le dijo:
“Esta Revolución es humanista, verdeolivo y tan cubana como las palmas; pero ten la seguridad de que si la solución de los problemas del pueblo, si la garantía del futuro fuera el comunismo, pues entonces yo seré comunista”.