jueves, junio 28, 2012

Carlos J. Viera: paciencia y mucho tesón

Por Róger Aguilera Morales (Tomado de la Agencia Cubana de Noticias)
"Antes de elegirme, ya se hablaba de esa posibilidad, pero no lo creía... hasta que alguien me informó: te seleccionaron Mejor Novato. Confirmé la noticia y me dije: ahora sí es en serio".
Esas palabras expresadas a la AIN por Carlos Juan Viera, las expone con evidente naturalidad y su rostro no exterioriza lo que puede significar ese hecho para este joven de 23 años, quien comienza a incursionar en la llamada "pelota grande" en Cuba.
Viera es así. No expresa mucho la emoción, pero se siente contento y comprometido con seguir superándose. A esa forma de actuar deben atribuírsele parte de sus relevos en la Serie 51 de Béisbol.
Lanzadores de varias provincias, consagrados o no, cierran los puños o se dan golpes en el pecho cuando cristalizan la victoria. No pueden evitar el visible regocijo por el triunfo.
A Viera lo vimos varias veces relevar y dominar a bateadores en momentos cruciales. Pero fue en el primer juego del play off contra Ciego de
Ávila, que de relevo hizo abanicar a Rusney Castillo, Isáac Martínez y a Yoelvis Fiss, con la naturalidad del consagrado.
Así, con el estadio Julio Antonio Mella repleto y frente a las cámaras de televisión, selló la victoria para Las Tunas y recibió la felicitación de todos los integrantes de su equipo de forma sencilla y natural.
Viera cuenta con una recta que varias veces marcó las 94 millas en la Serie Nacional, control, además de lanza slider, sinker, curva y tenedor; pero esa flema para pitchear, como paciencia de asiático, es su otra arma poderosa.
Con la humildad del joven nacido en el lugar conocido por El 23, a 12 kilómetros del poblado de Jobabo, en la provincia de Las Tunas, el Novato del Año ahora se entrega a los entrenamientos.
"Quiero seguirle los pasos a Yoelkis Cruz en eso de entrenar mucho; y asimilar los consejos de Rodolfo Correa, el entrenador de pitcheo, quien ya está en función de corregir algunos de mis defectos en el box," explica Viera.
"Ahora -precisó- aprecio mucho lo que se me enseña, pero no olvido los pitenes cuando muchacho y parte de mi juventud, donde con pelotas y bates hechos por nosotros, aprendimos a amar al béisbol y a practicar los distintos tipos de lanzamientos.
"Fue en esos lugares donde el año pasado me preguntaron, ¿quieres representar a Jobabo en la Serie Provincial? Acepté y luego me incluyeron en la nómina de los Leñadores."
Viera ganó siete juegos y estuvo inmenso en los play off contra Ciego de Ávila.
Con 91 kilogramos de peso, estatura de 1,90 metros, velocidad, coraje, control y amplio repertorio aún por perfeccionar, Carlos Juan Viera es dueño de su futuro. Con disciplina y rigor en el entrenamiento puede lograr los sueños de su vida: integrar el equipo Cuba y ser como Norge Luis Vera

lunes, junio 11, 2012

Hasta siempre, Campeón del Pueblo

Al final de la tarde de este lunes 11 de junio, una noticia impactó al pueblo de Cuba: Falleció Teófilo Stévenson Lawrence, el triple campeón olímpico y mundial, el mejor boxeador amateur de la historia, el hombre humilde que se convirtió en paradigma de honestidad y patriotismo.
Una cardiopatía isquémica puso fin a su existencia, con 60 años de edad, cumplidos el pasado 29 de marzo, cuando parecía que lo tendriamos entre nosotros por mucho tiempo, siempre sonriente y jaranero, el mismo Pirolo que vivía rodeado de sus muchos amigos en las cercanías del batey del central Delicias, hoy Antonio Guiteras.
El boxeo fue su deporte favorito, desde que recibió las primeras enseñanzas de su propio padre y de quien ostentara la faja nacional de los pesos completos en Cuba, John Herrera. Algunos no creyeron en el Teófilo novato, inexperto, pero supo crecerse y llegar a la cúspide a golpe de técnica y pegada, de amor por su carrera y especialmente por su pueblo.
Tuve el honor de ser amigo de Teófilo Stévenson, de entrevistarlo varias veces en el cumplimiento de mi labor de periodista deportivo y puedo asegurar que, a su grandeza de campeón, se unía un cariño infinito por su pueblo al que, como asegurara públicamente en una de las ocasiones en que quisieron comprarlo, no cambiaría por todos los millones de dólares del mundo, con lo cual reafirmó su condición de ser humano extraordinario.
En toda su carrera de más de 20 años sobre el ring, ganó 301 peleas de las 321 celebradas, fue el primero en conquistar tres títulos olímpicos consecutivos (Munich-72, Montreal-76 y Moscú-80), porque el húngaro Lazlo Pap logró la hazaña anteriormente, pero en diferentes divisiones. Teófilo se coronó igualmente en un trío de campeonatos mundiales (La Habana-74, Belgrado-78 y en Reno, Estados Unidos-86)
Fui testigo de la extraordinaria manifestación de pueblo que constituyó su retiro oficial del deporte activo en julio de 1988, cuando después de recorrer las principales arterias de la ciudad de Las Tunas, recibió el homenaje de todos los cubanos en la recién estrenada sala polivalente Leonardo McKenzie Grant.
La modestia, el patriotismo, la fidelidad a la Revolución Cubana y a su líder histórico, Fidel Castro Ruz, sus extraordinarias hazañas deportivas, lo convirtieron en un atleta querido y respetado no solo en Cuba, sino en el mundo entero, al extremo de que una de las estaciones del Metro que conducirá a las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Londres, la capital del Reino Unido en este 2012, recibió el nombre de Teófilo Stévenson Lawrence.
Son recordadas sus convincentes victorias, la mayoría por fuera de combate, sobre varios de los mejores pesos completos de Estados Unidos, pero la que más festejamos los cubanos fue aquella de los Juegos Olímpicos de Munich-72, cuando propinó una soberana paliza al muy promocionado Duane Bobbick, calificado como la Esperanza Blanca, a quien habían favorecido los jueces con un injusto 3-2 en su pelea frente a Teófilo en los Panamericanos de Cali, Colombia un año antes.
La estrecha amistad que nos unía permitió que nos comunicáramos con bastante regularidad, pese a fijar su residencia en La Habana. Y el cariño recíproco creció por su profunda amistad con mi hijo menor, el especialista de segundo grado en Oncología, Doctor Noyde Batista Albuerne, porque casualmente este nació también un 29 de marzo, pero de 1972 y cada año celebraban juntos su fecha de cumpleaños.
Pero a Teófilo, a mi entrañable amigo y hermano Pirolo, todo el mundo lo quería. Por eso es que Cuba entera está de luto, esa es la razón por la cual millones de personas lo lloramos, no solo en su Patria adorada, porque otros tantos que aprendieron a respetarlo allende los mares, no pueden contener sus lágrimas y con nudos en las gargantas dicen con nosotros: ¡Hasta siempre, Campeón del Pueblo!

martes, mayo 29, 2012

Un nuevo Rey en la selva beisbolera cubana: Tigres de Ciego de Ávila

Las Tunas, Cuba.- En la madrugada de este martes 29 de mayo, explotó el estadio José Ramón Cepero, cuando en el final del onceno capítulo, con un out y corredor en segunda base, Ricardo Bordón se llenó de gloria al disparar doblete por la raya del jardín derecho para dejar al campo a Industriales 4 X 3. Un nuevo Rey en la selva beisbolera cubana, Tigres de Ciego de Ávila.
Fue un partido trepidante que tuvo de principales protagonistas a los respectivos lanzadores abridores, el local Yánder Guevara y el visitante Antonio Romero, quienes demostraron un gran dominio de la zona de strike, de la táctica y sobre todo mucho coraje para conjurar las amenazas rivales, ayudados por el trabajo defensivo de sus compañeros.
Los Tigres atacaron en el primer capítulo y marcaron una carrera después de dos outs, por cohete de Rusney Castillo y doblete al centro de Yoelvis Fiss, pero los Leones respondieron con dos en el principìo del segundo, gracias a jit de Serguei Pérez y largo cuadrangular de Yoandri Urgellés.
En el tercer inning, los locales volvieron a tomar el mando de las acciones, cuando pisaron la goma dos veces por otro doblete de Yoelvis Fiss, esta vez con las bases llenas. Fue el peor momento para el jovencito Romero que estuvo al borde de la explosión, lo cual evitó al dominar a Yorelvis Charles en rolata a sus manos que sirvió para un doble pley iniciado por la goma, con los ángulos repletos.
Dos cohetes salidos de los bates de Yoandri Urgellés y Carlos Tabares, unidos a un flay de sacrificio del emergente Irakli Chirino, permitieron a Industriales negociar el empate a la altura del séptimo capítulo, acción que agregó más dramatismo a este quinto juego de la porfía final por el título beisbolero de Cuba.
Ciego de Ávila llegó a tener la victoria en segunda base sin out en el final del noveno capítulo, pero no apareció el batazo necesario frente al relevista Julio Montesinos, quien fue llamado por el mentor azul Lázaro Vargas, en rescate de Antonio Romero, quien volvió a tirar de forma brillante.
Yánder Guevara, quien trabajó con gran economía de lanzamientos abrió el onceno acto, pero luego de retirar al primer hombre completó los lanzamientos reglamentarios (120) y tuvo que ceder la lomita a Lázaro Santana (hijo) que sacó los otros dos outs frente a los peligrosos Rudy Reyes y Alexander Mayeta.
La escena quedó lista para que en el final del onceno inning, Ciego de Ávila hiciera historia: Yorbis Borroto recibió boleto y Lisdey Díaz lo puso en segunda con toque de sacrificio. Ricardo Bordón, el noveno en la alineación, se vistió de héroe y le daba a su equipo el primer título en la historia de las series nacionales.
La novena dirigida por Róger Machado, coronó así el esfuerzo de las últimas cuatro temporadas, en las cuales estuvieron entre los cuatro grandes, se quedaron cortos al caer frente a Pinar del Río en la pasada y, ahora, desbancó al conjunto más ganador de banderines en la pelota revolucionaria.
Cuando Ciego de Ávila estuvo a punto de ser sacado del camino por el combativo equipo Leñadores de Las Tunas, muchos dudaron que pudiera pasar por encima de Granma y convertirse nuevamente en finalista, sin embargo, sus hombres se repusieron y regresaron al duelo final por la corona en óptimas condiciones, sobre todo por una ofensiva realmente desbordada.
Soy muy sincero cuando digo que siempre pensé que los Tigres podían batirse con los Leones, incluso ganarles, pero ni a mi, ni a nadie, le pudo pasar por la mente que dejarían con las ganas a la reconocida tropa de Vargas en solo cinco choques, con un desempeño convincente.
Debo señalar, no obstante, que tras los dos triunfos avileños en la mismísima pradera de los Leones, el estadio Latinoamericano, tuve el convencimiento de que la falta de profundidad en el pitcheo azul podría ser fatal, como lo fue. Odrisamer Despaigne es un excelente lanzador y lo demostró al obtener la única victoria capitalina en el tercer juego, después de 10 peleados episodios, pero él no puede encaramarse en el box todos los días.
Era vital para Industriales ganar al menos dos encuentros en la cueva de los Tigres, el José Ramón Cepero, y no pudieron, especialmente, porque no pensaron, jamás, que Osmar Carrero les tirara de forma magistral en el cuarto choque, en el cual, pese al optimismo de sus parciales, ya había sido cavada su tumba.