viernes, abril 06, 2012

Decidido el occidente y muy cerrado el oriente en el béisbol nacional



Las Tunas, Cuba.- Después de los duelos concluidos este jueves, pese a cálculos matemáticos, imposibles de materializarse en la práctica, ya están definidos los cuatro clasificados del occidente en la Serie 51 de la pelota cubana, pero en el oriente el rancho está que arde y hay cinco aspirantes que pueden, incluso, terminar de líderes, debido al estrecho margen que los separa.
Los Leñadores de esta provincia que, hace un par de semanas se perfilaban como uno de los conjuntos que más fácil tendrían el boleto, se cansaron y como si hubieran añadido cangrejo a su dieta, caminan hacia atrás a una velocidad insospechada, al extremo de que, luego de caer en dos de tres partidos en su visita a Cienfuegos, pueden quedarse fuera de la fiesta por tener el final más difícil de todos los involucrados en la porfía.
La caída en barrena de los tuneros no tuvo lugar ya porque Granma y Santiago de Cuba, tampoco tuvieron un desempeño feliz y perdieron igualmente dos de tres ante Industriales y Metropolitanos. Es decir, que los representantes de la capital del país salvaron, de momento, a los chicos de Juan Miguel Gordo, metidos en una racha que, repito una vez más, está a punto de convertir el sueño en pesadilla.
Ni Dael Mejías, ni Rigoberto Cabrera, ni Yoelkis Cruz, ni Yudiel Rodríguez pudieron defender con éxito la primera trinchera defensiva y solo un buen relevo del novato Carlos Viera, hizo posible el miércoles que los Leñadores aseguraran la serie particular con los Elefantes, ya que los habían barrido cuando estuvieron de visita en el estadio local Julio Antonio Mella.
No obstante, el pitcheo de los locales sigue en el primer lugar de su quehacer, porque lo más preocupante es la aparición de un número de pifias discordantes con el quehacer defensivo de esta temporada, al tiempo que los fallos técnico-tácticos, especialmente en el corrido de las bases están a la orden del día y que en la ofensiva solo el súper veterano Dánel Castro y el novel Ernesto Lalana presentan una coherencia ofensiva, aunque Yosvani Alarcón se mostró recuperado en los dos últimos choques.
Ciego de Ávila y Villa Clara se turnaron la ubicación en la cima oriental, aunque los primeros aparecen ahora de líderes con media raya sobre los naranjas, pese a que estos ganaron en dos de los tres juegos celebrados en su estadio Augusto César Sandino, de la ciudad de Santa Clara. A pesar de la dura porfía, tengo la opinión de que estos dos planteles clasificarán sin muchos apuros, solo que no me atrevo a decir qué lugares ocuparán en la tabla.
La novena de esta provincia, aquejada de un descenso evidente en su rendimiento integral, necesita buscar al menos un par de éxitos a partir de este sábado en su visita a Guantánamo, para mantener a raya a un Santiago que tampoco anda bien, pero es favorito de los entendidos para superar a sus huéspedes de Holguín. La tropa de Gordo precisa de llegar con al menos un juego de ventaja sobre los montañeses, cuando los reciba aquí de miércoles a viernes, con transmisión del canal Tele Rebelde y la posibilidad de que el resultado ofrezca la certeza de cuál de los dos se va del aire.
Ciego de Ávila y Villa Clara son favoritos para superar sin dificultades a los debutantes Artemisa y Mayabeque, respectivamente, equipos que, además de su inexperiencia colectiva, ocupan posiciones muy alejadas en la tabla de occidente, con todo y q ue, en el caso de los artemiseños, cuentan con cuatro lanzadores del último equipo nacional.
En la zona del oeste, tal y como señalé anteriormente, Matanzas e Industriales, que jugarán a partir de este sábado en el estadio Latinoamericano, pudieran despejar al ocupante de la cima, pero Cienfuegos es favorito para mayorear a Metropolitanos y está en condiciones de ascender al menos al segundo escalón, en tanto Sancti Spíritus es candidato a reafirmarse en la última plaza clasificatoria en su duelo con Isla de la Juventud, como para dejar claro que Pinar del Río no defenderá el cetro en su poder.
Es evidente que todas las miradas están puestas en el este, donde no parece posible que haya una definición antes de los últimos partidos. Ni el mismísimo Ciego de Ávila, precario líder en este momento, puede darse el lujo de ceder un ápice, mientras que los Leñadores, con el calendario final más complicado, tendrán que afilar sus hachas y utilizarlas con precisión, única manera de derribar los árboles santiagueros y granmenses que amenazan con cercarlos. En oriente el cierre será olímpico, que nadie lo dude.

lunes, abril 02, 2012

El privilegio de ser fundador de la UJC

Medio siglo después de aquel inolvidable 4 de abril de 1962, la Unión de Jóvenes Comunistas ha crecido de manera extraordinaria, a la bienhechora sombra del robusto árbol que constituye nuestro único Partido, el de Martí y de Fidel, alimentado con la sabia inigualable de un pueblo que ayer, hoy y siempre, es fiel al legado de valentía y patriotismo de los Padres Fundadores.
En una fecha como esta, mi corazón acelera su ritmo y mis recuerdos, como en un relato fílmico, atraviesan la mente con las imágenes de las guardias en la Milicia, las movilizaciones militares, las reuniones, asambleas, el corte de caña, la recogida de café y por supuesto, los momentos gloriosos de los días de Girón y de la crisis de octubre, aquellos en los que los jóvenes nos levantamos por Cuba para todos los tiempos.
Yo tenía 16 años recién cumplidos cuando disfruté de la extraordinaria alegría del triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959 y, junto a mi padre y toda la familia, me incorporé plenamente a las tareas de los nuevos tiempos, hasta que en enero de 1960, ya miliciano, estuve entre los fundadores de la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) que, en el entonces municipio de Victoria de Las Tunas, presidió Ramiro León, bajo la asesoría del teniente del Ejército Rebelde, Raúl Jáuregui.
Desde el principio, la AJR constituyó una organización de todos los jóvenes cubanos que servía de apoyo a disímiles tareas asignadas por la Revolución, entre las que sobresalieron por su significación en la lucha ideológica, las de las brigadas de trabajo revolucionario en la Sierra Maestra, cuyos integrantes se conocieron como Cinco Picos, porque debían escalar esa cantidad de veces hasta el firme del Pico Turquino; su incorporación a la preparación para la defensa que tuvo su máxima expresión en Playa Girón y la realización de la Campaña de Alfabetización.
En 1961 y luego de ocupar el cargo de Responsable de Deportes en el municipio de Victoria de Las Tunas, partí de estos lares y comencé la vida laboral en el tejar Simpatía, cerca del central Guillermo Moncada (Constancia A), de Abreus, en la entonces región Cienfuegos, de la provincia de Las Villas. Allí fui asignado de oficinista para encargarme de todos los documentos de aquel centro productos de tejas francesas, ladrillos y bloques de barro aligerados de dos, cuatro y seis huecos, excelentes para levantar paredes.
Fue un momento de gran significación en mi existencia. En aquel tejar, perteneciente entonces a la zona de desarrollo agrario LV-15 del Instituto Nacional de Reforma Agraria, encontré un extraordinario colectivo laboral y una comunidad que me acogió como hijo legítimo, con relaciones muy especiales con la gente nueva, a la cual pude aglutinar para fundar la unidad de base de la AJR que allí no existía.
Junto a quienes se convirtieron en una extensión de mi familia, viví los inolvidables días de la invasión mercenaria por la Bahía de Cochinos, trabajé en la creación del núcleo de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y colaboré con la Campaña de la Alfabetización en sentido general y como integrante de las brigadas Patria o Muerte de la CTC, enseñé a leer y a escribir a José Conde, un obrero del tejar.
Viví intensamente aquellos momentos en que los jóvenes, de uno y otro sexo, nos entregamos en cuerpo y alma a las tareas de construir la nueva sociedad, basados en un lema que hoy se mantiene con una vigencia especial: Estudio, Trabajo y Fusil, una buena manera de hacer realidad la profesía del inolvidable Ernesto Che Guevara, cuando afirmó que la juventud es la arcilla fundamental de nuestra obra.
En medio de la lucha ideológica, se crearon los centros de estudios políticos y así surgió el sistema de Escuelas de Instrucción Revolucionaria para pertrechar a los cubanos de los conocimientos de la ideología del proletariado, del marxismo-leninismo y de la importancia de la lucha internacional contra la explotación capitalista.
Fue así como en marzo de 1962, me seleccionaron para estudiar por 45 días en la Escuela Básica de Instrucción Revolucionaria (EBIR), del municipio de Abreus, donde me encontraba al producirse la convocatoria a la Asamblea Provincial de la AJR de Las Villas, a la cual asistí de delegado. No recuerdo la fecha exacta, pero si tengo claro en mi memoria el entusiasmo de todos los presentes en el amplio Teatro de la Universidad Central.
No sabía por qué, pero imaginaba que estaba al producirse un acontecimiento trascendental. Cuando desde la mesa de la Presidencia de la Asamblea surgió la propuesta de cambiar el nombre de Asociación de Jóvenes Rebeldes, por el de Unión de Jóvenes Comunistas, una atronadora ovación, acompañada de vítores, definía la aprobación unánime de todos los presentes que, en su mayoría, tuvimos el privilegio, unos días después, el 4 de abril de 1962, de ser fundadores de la mil veces gloriosa UJC.
Las generaciones de cubanos nacidos en los años 30, 40 y 50 del pasado siglo, integrados primero al Ejército Rebelde y la lucha clandestina, fundadores después de la AJR y la UJC, sentaron las bases de una sociedad de la que hoy estamos orgullosos todos, porque nuestros hijos y nietos, han sabido darle continuidad a las ideas de los mambises, de los combatientes por la dignidad nacional en los tristes años de la república neocolonial y las materializan bajo la guía de Fidel Castro y el resto de los líderes históricos que encabezaron el triunfo contra la tiranía de Batista.
La UJC llega a su medio siglo de existencia más fuerte, más creadora, más comprometida y sobre todo, más consecuente, porque cuenta con un ejército solidario que enarbola la bandera de la victoria en la defensa de la libertad y la independencia de otros pueblos, a los que, además, les ha garantizado servicios de salud, los ha enseñado a leer y escribir y también prepara a sus hijos para que puedan servir a los desposeídos, con una mentalidad nueva, desposeída de mercantilismo, plena de deseos de trabajar por servir a sus patrias.
Sí, hoy me siento un ser privilegiado por estar entre los fundadores de la UJC, pero también me embargan el orgullo y la satisfacción, de haber contribuido de alguna manera a que tengamos a una juventud capaz de asumir las difíciles tareas del presente y que, más preparada que nosotros en todos los sentidos, sabrá sacar adelante las ideas del socialismo aplicadas a las condiciones específicas de Cuba y, en concordancia con la realidad internacional, ayudar a que, por el esfuerzo de todos, un mundo mejor sea posible.

En candela etapa clasificatoria del béisbol nacional



Las Tunas, Cuba.- Cuando restan apenas 15 juegos al calendario clasificatorio de la Serie 51 de la pelota cubana, la lucha está en candela, tanto en una zona como en la otra, pero con especial dramatismo en el oriente, donde cinco conjuntos están casi unos encima de otros en la pugna por cuatro boletos.
El equipo de esta provincia, con una gran campaña hasta el encuentro 70 aproximadamente, ha perdido fuerzas y está metido en una racha adversa que, de continuar, pudiera ser responsable de que el sueño se convierta en una gran pesadilla, algo que aterra a los aficionados locales, porque significaría repetir una película que ya vieron en más de una oportunidad.
Tal y como les sucedió al inicio del segundo tercio de la campaña, acaban de perder cinco partidos de seis consecutivos ante los sotaneros occidentales Isla de la Juventud y Metropolitanos, pero con la agravante de que se manifestaron debilidades claras en los tres principales departamentos del juego, además de que tengo la percepción de que el rigor de la competencia ya empieza a pesar en el físico de cada atleta.
A estas alturas hay equipos que, con la clasificación casi en la mano, suben las cargas con vistas a los play off, como sucede por ejemplo con Villa Clara, Industriales y Ciego de Ávila, pero no me parece que este sea el caso de los tuneros, quienes deberán hacer un esfuerzo supremo para garantizar su boleto y, entonces, eso pudiera ser fatal precisamente para la batalla por una de las cuatro posiciones cimeras de nuestro béisbol.
A todos luces los Leñadores necesitan reaccionar para salir del mal momento, sobre todo porque el calendario que le resta es extremadamente complicado, frente a rivales de mucha calidad que, además, no van a ceder un ápice, especialmente en el caso de Santiago de Cuba que está obligado a ganar y ganar para no quedarse fuera de la fiesta por segunda temporada consecutiva.
Cuando restan a penas cinco compromisos, cuatro en el caso de Granma, la zona oriental mete miedo, con Ciego de Ávila (49-33) a raya y media de Villa Clara y Las Tunas (47-34), a tres de los granmenses (47-37) y a 3,5 de Santiago (45-36). Es decir que si nos atenemos a la cantidad de partidos pendientes, aquí nada hay decidido, ni siquiera puede asegurarse el lugar que ocupará cada uno.
A partir de este martes, la batalla que librarán Villa Clara y Ciego de Ávila en el estadio Augusto César Sandino, pudieira definir el líderazgo de la zona ahora en poder de los Tigres que están en condiciones de darle un golpe mortal a sus anfitriones, barridos por Cienfuegos y metidos en un momento crítico peligroso.
Las Tunas, que está igualado con Villa Clara en el segundo escalón, está igualmente en una de sus peores etapas de la campaña, por lo que su visita a Cienfuegos es de vida o muerte, especialmente porque sus rivales regresan a casa inspirados por el triunfo completo ante los villaclareños.
Desde mi punto de vista, los Leñadores tienen que pensar en lograr su objetivo por el esfuerzo propio. Para ellos es preciso ganar y esperar por lo que puedan hacer Granma, que enfrentará a Industriales en el estadio Latinoamericano, y Santiago que recibirá a Metropolitanos en el “Guillermón Moncada”.
Por occidente está más claro el panorama, fundamentalmente por la caída en barrena de Pinar del Río, el actual campeón nacional, barrido en su propio cuartel general del estadio Capitán San Luis, resultado que lo alejó a 3,5 rayas del último puesto de clasificación, el cuarto, ocupado por Sancti Spíritus. Tabaqueros y Gallos son favoritos para imponerse en las subseries que, de visitantes, inician este martes ante Mayabeque y Camagüey, respectivamente.
Los tres primeros puestos del oeste ya tienen dueños: Matanzas, Industriales y Cienfuegos, que enfrentarán a Holguín, Granma y Las Tunas, todos con etiquetas de favoritos, por lo que me inclino a pensar en que terminarán esta etapa en ese mismo orden en la tabla de posiciones.
Desde el punto de vista individual, lo más interesante en la etapa de clasificación es la batalla por el liderazgo de jonrones e impulsadas entre Alfredo Despaigne (Granma) y José Dariel “Pito” Abreu (Cienfuegos), este último el de más average, y el extraordinario trabajo que viene realizando el veloz tirador avileño, Vladimir García (en la foto), un verdadero coloso que ha ganado en sus últimas 11 salidas al montículo.
En cuanto a los Leñadores, está justificada la preocupación de sus parciales, quienes los vieron impotentes a rivales de poca monta como Isla de la Juventud y Metropolitanos, pero no es la primera vez que ellos subestiman a unos y se “paran bonito” frente a otros más reconocidos. Las cosas de la pelota son así y ya no debían sorprendernos, aunque si me preguntaran, mi respuesta es que la clasificación pende de un hilo fino y con posibilidades de quebrarse en el “5 de Septiembre”. Eso es lo que pienso.